viernes, 11 de marzo de 2011

Presentan a Julian Leyzaola, nuevo jefe de seguridad de Cd Juarez


Ya es oficial y el Teniente Coronel Julián Leyzaola Pérez fue nombrado este jueves como nuevo Secretario de Seguridad Pública en Ciudad Juárez Chihuahua, en sustitución del Coronel en Artillería Laurencio Rodríguez Contreras.  El alcalde Héctor Murguía, después de haber negado en fechas recientes esa información que trascendió, este día le dio finalmente posesión, según se confirmó a la Agencia Fronteriza de Noticias de Tijuana y de acuerdo a información también publicada por El Diario de Juárez.

Según ese medio fronterizo, la presentación de Leyzaola se registró en las oficinas de la alcaldía juarense, ante la presencia de representantes de los diferentes sectores de Tijuana. La presentación se hizo, después de varias reuniones privadas y pláticas entre el ex titular de la seguridad en Tijuana y las autoridades de Ciudad Juárez así como representantes del sector empresarial.

El alcalde de aquella ciudad habría insistido en días pasados ante los medios que “seguía firme” en su cargo el Coronel Laurencio Rodríguez y además advirtió que “es tan malo adelantar como retrasar las decisiones; la decisión de nombrar un Secretario de Seguridad Pública Municipal le corresponde al presidente municipal… en el momento en que yo pudiera tener una noticia en ese sentido la daría, pero no la he dado”.

También añadiría que; “Yo creo que ventilar decisiones que tienen qué ver con seguridad pública en los medios de comunicación anticipadamente o retrasadamente no es conveniente para las estrategias de seguridad pública en el municipio de Ciudad Juárez, por lo tanto me voy a reservar”. Para poder atender esa nueva función Leyzaola Pérez renunció de manera sorpresiva a la Subsecretaría de Seguridad Pública del Estado.

No es lo mismo Tijuana que Ciudad Juárez

Personas relacionadas con la seguridad y conocedoras del tema, afirmaron a AFN que “lo peor que pudiera sucederle” al Teniente Coronel Julián Leyzaola, sería llegar a ser jefe de la seguridad en Ciudad Juárez, como finalmente ocurrió. En Ciudad Juárez, advierten, la situación será difícil, dependiendo de lo que haya negociado, ya que en Tijuana lo cuidaban 25 escoltas apoyados con el mejor armamento de la Secretaría, además de que contaba con carro blindado y se alojaba en las instalaciones del Ejército Mexicano.

Ciudad Juárez, advirtieron es totalmente diferente: “es la ciudad más violenta del continente y probablemente del mundo”. Tiene, dijeron, una serie de circunstancias sociales e institucionales que complican sobremanera su situación.  Según analistas, para poder modificar la realidad que se vive en esa frontera, se requieren de “no menos de 20 años”, ya que el cártel de los Carrillo Fuentes sigue apoderado del control y en franca lucha por mantenerse, lo que se deriva además en una “guerra” con las huestes de Joaquín “El Chapo” Guzmán, que les disputa la “plaza”.

Para afianzarse, el de Carrillo Fuentes “ha reclutado a las pandillas locales como El Barrio Azteca y los Mexicles, para pelear por ese control, por lo que hoy en día, Ciudad Juárez y todo el estado de Chihuahua, están bajo constante “fuego”. Además, dijeron, hay que sumarle la participación de la pandilla de los “AA” doble A o Artistas Asesinos, que apoyan también la “causa” del llamado “Cártel de Sinaloa”. Estas pandillas, dijeron, aglutinan a miles de jóvenes en sus filas, los cuales podrían superar la cifra de los 15 mil.

Son la consecuencia, explicaron, de una generación considerada como “perdida” y del efecto de las maquiladoras, en donde por años “sus madres le dedicaban 14 horas a laborar, descuidando la atención de los menores que crecieron bajo la influencia de la calle y con enormes carencias.  Precisaron además las “fuentes” sobre la “cantidad de intereses” que existen alrededor del crimen organizado, que dicen “son sorprendentes”, ya que hay muchas fortunas ilícitas que se desarrollaron al amparo del dinero del cártel local (Carillo Fuentes) en la década de los años 80.

Aseguraron que no existe cohesión social en torno a la lucha en contra de la delincuencia organizada y manifestaron que los grupos sociales están divididos en tanto que la lucha partidista es encarnizada. Los grandes empresarios, revelaron, ya emprendieron la huída y sacaron a sus familias y a pesar de la enorme inversión del gobierno federal sustentados en el programa “Todos somos Juárez”, el control de la violencia “no se ha asomado sino que al contrario, las extorsiones, secuestros, robos y homicidios van en aumento, arguyeron.

Y en el panorama, refirieron que las circunstancias políticas que se viven, son también una barrera de grandes dimensiones, ya que el actual alcalde, Héctor “Teto” Murguía (ahora su jefe) no tiene la mejor reputación en los altos círculos sociales y la llamada clase política, ya que le señalan una presumible relación con miembros del cártel local.

“El gobierno del estado priísta y el gobierno de Felipe Calderón, aseguraron a AFN, no confían en él (el presidente municipal) y a sus casi cinco meses de mandato, la violencia común se ha incrementado, se rompieron los acuerdos de colaboración entre el municipio y la Secretaría de Seguridad Pública Federal y recientemente se generó una crisis por el homicidio de un escolta del alcalde, a manos de policías federales”. Todo esto, advirtieron, es una clara muestra de la falta de confianza y coordinación institucional.

Y para complicar la situación local, más de 30 policías municipales han sido asesinados, por lo que resumieron que para que las cosas cambien en Juárez, se requiere de un verdadero acuerdo político y social así como acciones contundentes en donde se logre “el acompañamiento de grupos verdaderamente representativos de la sociedad civil y de los medios de comunicación”.

Otros consultados estimaron que la descomposición en las instituciones incluyendo al Ejército “son una diaria realidad, de allí la desconfianza y desánimo social”. Los medios locales, dijeron también están en crisis y han optado por “jalar de uno o de otro lado de los grupos políticos actuales y de mantener una actitud de incredulidad ante cualquier acción o iniciativa de gobierno”.

También hay quienes piensan que la llegada de Leyzaola al cargo que ahora ostenta, solamente evidenciará que “no fue más que un producto mercadológico de la época del alcalde Jorge Ramos y que los cambios positivos que se han dado en materia de seguridad a la fecha, no son sino consecuencia de “un hartazgo social, engendrado desde el año 2003, que fue creciendo en los siguientes años e hizo crisis en 2006“.

Esto, afirman, hizo ineludible “que los gobiernos atendieran esta problemática, lo que generó a su vez, una sinergia institucional de los tres órdenes de gobierno, en donde las acciones del ejército en las calles sustentaron un apoyo y confianza social que llevaron al ciudadano común y corriente a denunciar y no quedarse callado. Dicha actitud, dijeron generó confianza ciudadana y “golpes certeros” de la parte gubernamental, que dejaron a la vista otra realidad: que el trabajo de inteligencia policiaco y militar son un mito”.

Sobre Leyzaola, ya en lo particular, insistieron en que desde la oficina de la asesora de imagen del alcalde Ramos, se le hizo una imagen de “héroe urbano”, que tuvo un fuerte costo en vidas de uniformados, ya que pese a que neutralizó la actividad ilícita de algunos malos policías, propició el crimen de más de 40 de los elementos.

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