jueves, 17 de marzo de 2011

Intentan ejecutar a comandante en Chihuahua


Pánico fue el que sintieron centenas de personas que acuden diariamente a la Plaza Vallarta, pues a plena hora de comida, un comando armado abrió fuego en contra de la estación Móvil de la Policía Única, el ataque dejó como resultado a un par de agentes de esa corporación con lesiones de consideración, uno de ellos es un importante comandante, del cual se guarda su identidad por motivos de seguridad. Los restaurantes y comercios ubicados en el sector de inmediato tuvieron que cerrar con el objetivo de que ningún cliente saliera y de esa manera salvaguardar su integridad, pues corrían peligro de que alguna bala perdida pudiera impactarlos.

Asimismo, se dijo que los elementos lograron repeler la agresión. Más de 50 policías de las diferentes corporaciones se apostaron de inmediato en la zona y la acordonaron. Fueron los mismos compañeros de la corporación los que brindaron auxilio a los lesionados.  Decenas de casquillos percutidos quedaron regados en la zona, mismos que fueron embalados por los Peritos en Criminalística, quienes realizarán la investigación para tratar de dar con los gatilleros que atacaron a los elementos.

Según versión de los testigos, los sujetos que atacaron a los miembros de la autoridad circulaban a bordo de un par de camionetas de color blanco, de modelo reciente y emprendieron la huída con rumbo al norte de la ciudad.  La agresión se presentó justo a un costado de la empresa denominada Coppel, ubicada a escasos metros del acceso a la plaza. Ambos agentes fueron trasladados de inmediato hasta el Hospital Central, lugar que fue sitiado por las diferentes corporaciones policiales que integran las Células Mixtas.

Ante el ataque comenzó una intensa movilización por parte de las autoridades, quienes lograron asegurar una camioneta de la marca Ford, de la línea Explorer en calles de la colonia Revolución, así como una pick up de color blanca, la cual estaba abandonada en la calle Tarahumara, además de un sujeto y varias armas largas.

"Todos pecho a tierra"

Fue lo que gritó una joven maestra, que se encontraba haciendo unas transacciones en un banco denominado Banorte, ubicado en la Plaza Vallarta, tras escuchar las detonaciones de arma de fuego. "Yo estaba aterrada, se escucharon muchos balazos, los que estábamos en el banco nos tiramos rápido al piso, de pronto empezó un griterío en los otros locales, no sabíamos que pasaba"

Destacó que el guardia del banco de inmediato cerró la puerta, "pensé que los disparos habían sido en el banco, creí que lo estaban robando pero no fue así".  Fue cuando la joven de quien nos reservamos el nombre por medidas de seguridad, salió del lugar que se percató de que el comando armado había atacado a los policías. "Otros que estaban cerca dijeron que los pistoleros entraron al mando móvil y ahí atacaron, pero no sabemos en realidad que pasó".

Concluyó al decir que los sicarios no respetan los lugares públicos, "Por fortuna no iba con mi hija, si no, no sé que hubiera hecho, no puede ser posible que tales acciones las hagan a plena luz del día, dónde quedó el Chihuahua pacífico".

Iban por el comandante, aseguran

“Iban directamente por el comandante, ya lo venían siguiendo”, comentó uno de los testigos de la refriega en Plaza Vallarta, quien aseguró que los sicarios tenían como único objetivo masacrar al mando policiaco, lo cual sin embargo no lograron.  Narró que fue a bordo de dos camionetas que llegaron los sicarios con el fin de cumplir su mortal encomienda, sin embargo por motivos que no puede explicarse, no lo lograron.

“El comandante venía llegando, aquí se para el camión dos o tres veces por semana, era algo casi rutinario, cuando de pronto se suelta la balacera, pero era clarito que venían por él, iba bien, hasta me volteó a ver bien feo cuando lo llevaban herido, iba consciente y moviéndose, yo creo que sí la va a librar”, finalizó.

Aseguró que observó como se lo llevaron en la caja de una patrulla, pues no esperaron a que llegara la ambulancia. “Llegaron de volada, por aquí acabó la balacera y por acá llegaron pero por montones, no sé cómo no los agarraron, por poquito los encuentran, casi por nada”.

Clientes se tiraron al suelo, pero luego siguieron comiendo

Los clientes de algunos de los restaurantes de Plaza Vallarta, vivieron momentos de pánico debido al enfrentamiento, sin embargo, una vez pasado el peligro, decidieron seguir hasta terminar sus alimentos, mientras que algunos más los pidieron para llevar. “Aquí nos tocó ver clarito, por suerte nada más nos entró un balazo por la ventana y eso que todos estaban tirando para acá, pero mire, la gente ya está hasta cierto punto acostumbrada, siguen comiendo como si nada”.

Dentro del establecimiento, los comensales hacían llamadas para narrar a sus conocidos, muchas veces con risas y hasta carcajadas, lo sucedido, aunque algunos sí mostraban cierta consternación y nerviosismo aún.

Añadió que en los momentos inmediatos a la balacera, los curiosos que pasaban por el lugar recogían casquillos para llevárselos de recuerdo.

“Eran unos lepes”

Una testigo que tuvo la oportunidad de presenciar la escena, aseguró que los agresores eran jóvenes, de cerca de 20 años o incluso menos, “no los vi a todos, pero eran unos chavalillos, a uno lo vi que se recargaba en la troca por que el rifle lo aventaba”.  Explican que fue a bordo de dos camionetas que arribaron cerca de 8 personas, mismas que llevaron a cabo el ataque para posteriormente escapar del lugar a toda velocidad.

En las fachadas y los segundos pisos, es posible ver los impactos de bala, “no podían ni agarrar las metralletas, los aventaban y se les iban para arriba, (uno de los testigos ilustra con su propio cuerpo los movimientos de los criminales), se veía que eran mocosos”.

Había una nube de humo y olía a azufre

Una persona que tuvo oportunidad de presenciar el acto, detalló que era posible ver una densa nube de humo en el lugar de los hechos, a consecuencia de los impactos, “olía como a lodo podrido, a azufre, un olor muy penetrante, ahorita todavía lo huelo”.  Explica también que al escuchar las detonaciones se tiró al suelo, “pero luego vi el humo y sentí que me caía tierra, no sabía de dónde pero mire (muestra un pequeño trozo de cemento), es de los balazos que pegaron arriba y nos caía la tierra.

“Yo me metí al baño de un negocio, pensé que iba a estar sólo, pero ya había como 10 gentes adentro, muchas mujeres gritando, entré y vi celulares tirados y pensé que habían levantado a alguien, pero eran de la misma gente que los aventó asustada al correr”.

“Un Cipol estaba comprándome una soda”

Un testigo más contó a este medio que al momento del ataque, un agente estaba comprando una soda en su establecimiento, “escuchó los balazos y salió de volada a repeler, no entiendo cómo superan los nervios, yo estaba temblando y el fue a repeler, se puso atrás de los carros, reaccionó de volada”.

El agente acude cotidianamente a comprar refrescos y golosinas y es conocido por los encargados, “cuando lo vi me dio por abrazarlo y agradecerle a Dios que estuvieran todos bien, él me agradeció y andaba como si nada, yo no podía casi ni hablar y eso que me estuve tirado en el piso”.

Plaza Vallarta estaba a reventar

Por ser inicio de quincena, la plaza comercial se encontraba abarrotada de personas, “había filas en Cablemás al momento del desmadre, estaba pero si retacado, yo no entiendo cómo no le dieron a ningún inocente, con tanta bala que echaron y tanta gente que había. “Es un reto ya muy descarado a la autoridad”, interrumpió su acompañante, “a esos gueyes ya les vale madre todo, lo venían siguiendo, le pudieron haber dado desde afuera, pero ya aquí adentro lo agarraron, no les importó que estuviera el camión lleno de policías.

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