sábado, 10 de abril de 2010

TAMAUILIPAS, ESTADO SIN GOBIERNO



La guerra entre cárteles del narcotráfico en Tamaulipas alcanzó niveles insostenibles: los sicarios combaten a toda hora y en todo lugar, toman poblados enteros para librar batallas y no reparan en parapetarse entre la población. Las víctimas inocentes resultan incuantificables, pero para los gobiernos estatal y federal la situación está “controlada”.

La guerra entre el cártel del Golfo y Los Zetas se ha extendido de norte a sur en esta entidad, sin que las autoridades locales y federales muestren efectividad para proteger a una población civil cada vez más temerosa de resultar víctima de balaceras o de abusos y excesos cometidos tanto por los delincuentes, como por elementos de las fuerzas armadas.

El gobierno federal insiste en que los narcobloqueos, los rescates masivos de reos y los ataques a las sedes policíacas y militares ocurridas aquí son “reacciones desesperadas” del crimen organizado porque se encuentran en “una crisis terrible”. Sin embargo, los hechos aquí exhiben que los grupos delincuenciales están enfrascados en su lucha por el control de plazas y han tomado a los tamaulipecos como sus rehenes.

Según el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, la separación de estos grupos delictivos, que antes actuaban en conjunto, los está llevando a aniquilarse entre ellos. “Lo que está haciendo la Federación es meterse a que no entren, aislarlos para que no entren a los centros urbanos y a darles respuesta donde los encuentran, sobre todo buscando proteger a los centros urbanos”, dijo en una conferencia de prensa.

Pero los combates entre estos grupos ocurren en horas hábiles y en lugares altamente concurridos de ciudades como Victoria, Reynosa y Tampico, e incluso prácticamente han tomado ciudades y comunidades rurales enteras para escenificar sus batallas, según reportan habitantes de Mante, San Fernando, Valle Hermoso, González, Xicoténcatl, Mier, Camargo, Nueva Ciudad Guerrero, Díaz Ordaz, Miguel Alemán, Río Bravo, Hidalgo, Burgos, Jiménez, Abasolo y Soto la Marina.

Las escuelas registran un ausentismo superior al 60% en la mayor parte de la entidad, aunque en algunos municipios de la zona conocida como “frontera chica” (Mier, Guerrero, Camargo, Díaz Ordaz y Miguel Alemán) los niños no acudieron a sus centros escolares durante varias semanas.

Los negocios han tenido que cerrar al registrarse balaceras en zonas céntricas o ante los virtuales “toques de queda” que se han impuesto por el temor de quedar atrapados en algún enfrentamiento.

La cantidad de víctimas inocentes en estas guerras –la que libra el gobierno federal contra el crimen organizado y la que mantienen los grupos entre sí– es ya difícil de cuantificar porque muchas muertes no se denuncian y por el ocultamiento de información al que recurre el gobierno.

El caso más reciente es el asesinato de los niños Bryan y Martín Almanza Salazar, de 5 y 9 años de edad, respectivamente, que fueron acribillados por soldados que confundieron el vehículo en el que viajaban con su familia por la carretera Ribereña para acudir de vacaciones a la playa de Matamoros.

El pasado 21 de marzo, otros dos niños murieron: Uziel Izaí Juárez Mariano, de 7 años de edad, y su hermano Gamaliel, de 10, cayeron en el fuego cruzado porque el autobús en el que viajaban con su familia desde Veracruz, rumbo a su pueblo natal de San Fernando, Tamaulipas, fue usado por sicarios como barricada en un enfrentamiento que sostenían grupos rivales a la altura del Puente Tampico.

La Procuraduría de Justicia del Estado registra 161 asesinatos y 26 personas heridas, tan sólo entre el 1 de febrero y el 6 de abril. La mitad de las muertes (80) ocurrieron en enfrentamientos entre grupos armados; el resto son ejecuciones en “eventos diversos”. La edad promedio de las personas muertas es de
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3 comments:

Anónimo dijo...

Esto ya se veia llegar la corrupcion en tamaulipas desde los sexenios anteriores de exgobernadoers como manuel cavazos lerma y tomas yarrington en complicidad de enrique cardenas gonzales y toda la infraestructura priista quines en complicidad le entregaron a tamaulipas al crimen organizado para saciar su desmedida ambicion sin limites.
Ahora le toca al gobierno federal aplicar todo el rigor de la ley sin ecepcion caiga quien caiga y muera quien muera.

Anónimo dijo...

PORQUE NO HAY NADA DEL MEGAOPERATIVO HECHO EL DIA 10 DE ABRIL EN MATAMOROS DESDE LA MAÑANA HASTA LA MADRUGADA.

FUE HECHO POR SEDENA Y SEMAR
ANDABAN 4 HELICOPTEROS, CERRABAN COLONIAS PARA LOS CATEOS FUE UN ESPECLACULO

Y LOS CONOVY DEL CDG COMO SINADA YO VI VARIOS

ME IMAGINO QUE ESTE OPERATIVO FUE PARA ACABAR A LOS ZETAS QUE ENTRARON EL DOMINGO A MATAMOROS

Anónimo dijo...

LO QUE DEBE DE HACER EL GOBIERNO CON ESTOS MALDITOS BASTARDOS DEL CDG Y LOS ZETAS QUE ATERRORIZAN A TAMAULIPAS ES ANIQUILARLOS EN GRUPO CON HELICOPTEROS ARTILLADOS, POR QUE LOS MUY COBARDES ACTUAN EN GRUPO Y SE ESCUDAN ENTRE LA POBLACION CIVIL, YA ESTAMOS HARTOS DE ELLOS Y DE LA INEFICACIA DEL GOBERNADOR QUE LO UNICO QUE DICE ES QUE TODO ES UN HECHO MENOR.